A la huelga que empezó ayer el gremio de los delegados, se sumará hoy la UTA. Los representantes sindicales hicieron fuertes críticas al gobierno porteño y a la empresa concesionaria.
La falta de apoyo de la oposición demoró el tratamiento de la reforma tributaria bonaerense. La presión de los ruralistas sobre el radicalismo, el FAP y demás bloques no oficialistas logró su cometido.